27 julio 2015

La Escuela


Esta escuela no es una institución ni un edificio. Hemos adoptado el vocablo para referirnos a una línea de pensamiento, a un concepto de aspectos técnicos y filosóficos que persiguen una facilitación precisa y operativa para un cabal acercamiento a la dramaturgia, oponiendo posiciones a la frivolidad, la mentira y la mercantilización.

El trabajo está orientado a acompañar cada particular proceso creador, cuidando de no establecer juicios de valor acerca de la expresión, desarrollando un reconocimiento empático de las poéticas y modos de expresión personales, y desentrañando la mayor coherencia posible entre lo que verdaderamente necesita expresarse (la propia voz) y los procedimientos singulares para hacerlo (el propio modo).

Con un máximo de cinco participantes por taller, trabajamos alrededor de una mesa redonda en un ambiente cálido que persigue exaltar la independencia y la libertad de cada creador, tomamos mate o café o té, y contamos con la sensible compañía de Paquita, una cachorra mestiza que recibe a los participantes con mucha alegría y se ocupa de poner en movimiento la dialéctica concentración-dispersión, decisiva para el trabajo creador.

24 diciembre 2012

(no) cursos

Todo lo que hay que aprender ya está sabido y sólo hay que recordarlo. 
No hay mejor maestro que uno mismo. 
Entonces, no hay curso. 
Hay estímulo y apoyo para el autodidactismo y el autoconocimiento. 
El verdadero saber no se transmite; se descubre.

27 mayo 2011

Acerca de la creación

(Básicos perdidos en el maremágnum de arteras complicaciones.)
Se trata de aceptar lo que hay y encontrarle una lógica.
No se trata de modificar por capricho sino de encontrar sentido.
El artista combina de modo singular lo que hay (definición básica de creación).
Eso que hay a combinar no es la creación misma. La creación es la acción de combinar lo que no es la creación.
La materia prima no la crea el artista; la acepta.
El escultor no crea el mármol, ni el pintor la tela y los colores, ni el músico el instrumento.
El mármol, la tela y los colores, el instrumento, están. El artista les da uso.
Para el artista que se expresa a través de la ficción dramática la materia prima es la realidad que puede imaginar.
La realidad que cada uno puede imaginar es la que tiene registrada como vivencia.
Paradoja: la verdadera realidad –la que puede imaginarse, la que puede vivenciarse- es la percepción subjetiva de la realidad.
¿Cómo se sabe lo que es el frío, la angustia, el amor, la envidia, la venganza, la crueldad, si no se los ha vivenciado alguna vez?
(Transgredir la propia moral. Brecht.)
Alto nivel de exigencia.
Búsqueda de la pureza.